Muchas veces vivimos tan centrados en sostener, cumplir, sobrevivir o seguir adelante, que acabamos desconectándonos de nosotros mismos y de nuestras necesidades emocionales.
Y, sin darnos cuenta, el malestar empieza a aparecer.
A veces no lo hace de forma evidente.
Se esconde detrás del cansancio sostenido, la ansiedad constante, la autoexigencia, el perfeccionismo, las relaciones que desgastan, la dificultad para poner límites o la sensación de estar perdidos incluso cuando aparentemente “todo está bien”.
Las emociones no están en nuestra contra, son la brújula que intenta guiarnos de vuelta hacia nosotros mismos.
INFANCIA, ADOLESCENCIA Y FAMILIA
Un lugar seguro para crecer y comprenderos en familia
Parte de mi experiencia profesional se centra en el acompañamiento a infancia y adolescencia neurodivergente, comprendiendo que cada persona procesa, siente y vive el mundo de una manera única. Mi objetivo no es “normalizar” ni buscar que dejen de ser quienes son, sino acompañarles desde el respeto, potenciando la comprensión de sus necesidades, fortalezas y dificultades tanto a nivel emocional como relacional.
Para mí, el trabajo con las familias es una parte fundamental. No intervengo de manera aislada, sino comprendiendo el entorno emocional y familiar que forma parte de su desarrollo, ayudándoos como padres a entender qué ocurre, cómo acompañarles emocionalmente y cómo gestionar las dificultades desde un lugar más consciente.
Por eso, solemos comenzar con una primera sesión junto a los padres o cuidadores para conocer su historia y contexto. Después, el proceso continúa con el menor, adaptando la terapia a su edad y momento evolutivo. En la infancia, el juego se convierte en nuestra herramienta clave: un canal natural a través del cual expresar emociones, miedos y necesidades que a veces aún no pueden comunicar con palabras, permitiéndoles desarrollar recursos propios y construir una relación más segura consigo mismos y con los demás.
lo que hago
Áreas de acompañamiento
Ansiedad y gestión emocional
Dificultades relacionadas con el miedo, la inseguridad, el desbordamiento emocional o la dificultad para comprender y regular emociones.
Neurodivergencia
Acompañamiento emocional y relacional en perfiles TEA, TDAH, Altas Capacidades y otras formas diversas de procesamiento y funcionamiento.
Evaluaciones neuropsicológicas
Valoración para comprender el funcionamiento cognitivo, emocional y relacional en perfiles neurodivergentes o ante dificultades de aprendizaje y desarrollo.
Autoestima y sensibilidad emocional
Niños y adolescentes con elevada autoexigencia, inseguridad, miedo al rechazo o sensación de no encajar.
Procesos familiares y acompañamiento parental
Orientación y acompañamiento a familias en la comprensión y gestión de las dificultades emocionales y relacionales de sus hijos.
Dificultades sociales y relacionales
Conflictos con iguales, dificultades para vincularse, aislamiento o problemas en la gestión de relaciones.
Trauma y heridas emocionales
Experiencias difíciles o situaciones que han generado impacto emocional y siguen influyendo en la manera de sentirse, relacionarse o protegerse.
Conducta y regulación emocional
Explosiones emocionales, irritabilidad, impulsividad, bloqueo o dificultades para expresar lo que sienten de forma segura.
Más allá de la conducta
En muchas ocasiones, aquello que vemos en el presente no es “el problema”, sino la manera que tiene el niño o adolescente de expresar algo que todavía no sabe poner en palabras.
Por eso, el acompañamiento terapéutico no busca únicamente corregir conductas, sino comprender el mundo emocional, las necesidades, el contexto y la forma en la que cada niño o adolescente está viviendo lo que le ocurre.
Trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual con una mirada integradora, nutriéndome también de la neuropsicología, el apego, el trauma, la regulación emocional y el trabajo relacional.
Entiendo la terapia como un espacio seguro donde poder ayudarles a comprenderse, desarrollar recursos emocionales y fortalecer la relación consigo mismos y con su entorno.
Un espacio adaptado a vosotros
Un espacio adaptado a cada etapa y necesidad
Cada niño, adolescente y familia tiene su propia historia, sensibilidad y forma de vivir lo que le ocurre.
Por eso, el proceso terapéutico se adapta de manera individualizada, creando un espacio seguro donde sentirse escuchados, comprendidos y acompañados sin juicio.
A veces comprender lo que hay detrás cambia la forma de acompañar
Si sentís que este espacio puede ayudaros, estaré encantada de acompañaros en el proceso.


